El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha presidido en Nueva York este jueves 24 de septiembre el tradicional desayuno de cancilleres iberoamericanos que tiene lugar durante la semana ministerial de Naciones Unidas y que España preside este año.
Los cancilleres iberoamericanos han repasado toda la labor realizada durante la Secretaría Pro Tempore española y han perfilado los principales acuerdos que se elevarán a los líderes iberoamericanos en el marco de la Cumbre Iberoamericana de Madrid los próximos 4 y 5 de noviembre.
Los cancilleres han avalado la candidatura de Honduras, que ostentará la Secretaría Pro Tempore para el período 2026-2028 y albergará la próxima Cumbre en 2028, garantizando así la continuidad institucional y el impulso político de la Conferencia Iberoamericana durante los próximos años.
La proyección internacional de la Comunidad Iberoamericana, una de las prioridades de la Secretaría Pro Tempore española, ha ocupado también un lugar destacado en la agenda. En este contexto, los ministros acordaron que en la Cumbre de Madrid se dé la bienvenida como Observadores a actores de peso como Angola, India, Turquía y la Asociación de Estados del Caribe. De este modo, la Comunidad Iberoamericana se proyecta globalmente como foro de diálogo, concertación política y cooperación internacional hacia África, Asia, Europa y el Caribe.
Los cancilleres iberoamericanos también han repasado los avances en los cinco grandes logros de la Cumbre de Madrid: la nueva Estrategia de la Cooperación Iberoamericana, que actualiza una de las señas de identidad de la Comunidad; la Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos, orientada a promover sistemas de cuidados más inclusivos y sostenibles; la Red Iberoamericana para la Reducción del Riesgo de Desastres y la Protección Civil, destinada a reforzar la cooperación regional en materia de prevención y respuesta ante emergencias; la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, concebida para impulsar una agenda común de desarrollo tecnológico basada en las prioridades y capacidades de la región; y la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica, que facilitará los intercambios educativos y la circulación del conocimiento entre universidades e instituciones de educación superior iberoamericanas.
El desayuno de cancilleres ha dado, en este sentido, un importante impulso político antes de que Madrid acoja una Cumbre llamada a reforzar la cooperación, la concertación y la proyección internacional de Iberoamérica.