Construida sobre los principios de horizontalidad, consenso, innovación e inclusión, ha sido capaz de dar cabida a un amplio número de actores, con una participación flexible y trabajando en alianza sobre la lógica de la cooperación regional, Sur-Sur y Triangular.
Siempre con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, la Cooperación Iberoamericana es capaz de generar consensos incluso en contextos relativamente complejos. Desde sus orígenes y a través de las sucesivas renovaciones, se ha ido consolidando un sistema referente internacional, con un modo de hacer cooperación propio de la región iberoamericana.
Siguientes pasos en la Cooperación Iberoamericana
Durante el bienio 2025-2026 se buscará fortalecer el Sistema de Cooperación Iberoamericana, en un contexto en el que se asiste a un replanteamiento de la cooperación internacional, y se trabajará en la Estrategia de la Cooperación Iberoamericana 2027-2030 y en su planificación operativa.
Este proceso de renovación tiene un gran potencial para mejorar la proyección internacional de la Comunidad Iberoamericana. Se trabajará en un mayor acercamiento entre los distintos actores e instrumentos, se promoverá una planificación más estratégica que permita dar respuesta de forma eficiente y eficaz a los retos que se abordan y se buscará la identificación de complementariedades con otros actores internacionales, para posicionar la Cooperación Iberoamericana allí donde es puntera.
Como parte de este trabajo, en la reunión celebrada el 24 de noviembre de 2025, los ministros de Relaciones Exteriores iberoamericanos acordaron los objetivos estratégicos sectoriales de la Cooperación Iberoamericana:
- Fomentar la educación, la cultura, el conocimiento y la innovación
- Promover la igualdad, la cohesión y el desarrollo social
- Avanzar hacia la sostenibilidad medioambiental
- Fortalecer la democracia, la institucionalidad y el Estado de derecho
- Impulsar la transformación productiva para el desarrollo sostenible
En base a estos objetivos, se elaborará la planificación operativa para su implementación.
La Cooperación Iberoamericana hasta hoy
La Cooperación Iberoamericana se remonta a la década de 1950 con la puesta en marcha de las primeras iniciativas de cooperación, centradas, en su mayor parte, en el ámbito cultural y educativo.
La I Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Guadalajara, México, en 1991, supuso un punto de inflexión, al iniciar un proceso de cumbres que se ha convertido en el principal mecanismo de diálogo y cooperación en la región. Con este impulso a la construcción de la Comunidad Iberoamericana, se fueron conformando redes, organismos y programas de cooperación diversos.
La V Cumbre Iberoamericana, celebrada en San Carlos de Bariloche, Argentina, en 1995, supuso el nacimiento de la Cooperación Iberoamericana como tal. En esta Cumbre se diseñaron las normas reguladoras de la cooperación que siguen hoy vigentes. Esto permitió estructurar el trabajo que desempeñan los denominados Programas, Iniciativas y Proyectos Adscritos (PIPA).
En 1999 se aprobó formalmente la constitución de la Secretaría para la Cooperación Iberoamericana (SECIB), que en 2005 daría paso a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). Esto permitió dar un impulso a la cooperación en el marco de la Conferencia Iberoamericana.
En 2010 se inició un proceso de renovación de la Cooperación Iberoamericana, orientado principalmente a dotarla de una mayor calidad y eficacia. Este proceso, que cobró impulso en la XXII Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz (España) en 2012, culminó en la XXIV Cumbre Iberoamericana de Veracruz (México) en 2014. En él se definieron tres grandes prioridades estratégicas de cooperación: cohesión social, conocimiento y cultura. El principal objetivo dentro de estos tres espacios de cooperación era establecer una coordinación más efectiva entre todos los actores del sistema iberoamericano.
Junto a ello, se definieron marcos de planificación plurianual, denominados Planes de Acción Cuatrienal de la Cooperación Iberoamericana (PACCI). Los tres PACCI aprobados hasta la fecha han ido organizando e impulsando la Cooperación Iberoamericana.
El I PACCI (2015-2018) marcó las tres grandes prioridades estratégicas ya mencionadas e incluyó la Cooperación Sur-Sur y Triangular como un pilar esencial de la cooperación regional.
El II PACCI (2019-2022) amplió el número de ejes estratégicos, incluyendo nuevas áreas como género, medio ambiente o transformación productiva y digital. Además, potenció el seguimiento, evaluación y visibilidad.
El III PACCI (2023-2026) reforzó la estructura de los ejes existentes, incorporando uno nuevo y potenciando áreas como la de innovación pública, justicia y ciudadanía.